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Salto y salto

vamos por partesPuerto Vallarta, Jal.- Los seres humanos están totalmente gobernados por su carácter, el destino y el azar no existen.

La existencia humana es un constante devenir histórico, esa vida se regula por la Fe y la Esperanza en el Todopoderoso; es entonces la naturaleza con sus cambios y amenazas cumplidas un momento que analiza la ciencia a través de su brazo fuerte que es la tecnología.

La cuestión está a la deriva de cualquier interpretación filosófica, el todo existe fuera del interés colectivo; por eso mantengo la idea de que vivir surge a partir de una visión sensata para admitir las consecuencias derivadas de la crítica colectiva, libre y sin apasionamientos banales.

No es efímero el concepto, existe independientemente de lo que se llegue a pensar, sus formas son esencia no solamente apariencia del pensamiento. Lo que se escribe se queda a la posteridad bien o mal; sea un libro, emisión académica o periodística, todo forma el consciente colectivo e histórico.

Cuando el poeta expresó que no debía nada a la vida y viceversa se salió de él con sus recursos de existencia para agregar: estamos en paz; fue una quimera por supuesto, los dos se debían a su modo y forma, las deudas quedan, las promesas con todos sus recursos emanados de mentiras, ahí permanecen como testigos del acierto o la infamia cometida. De su conciencia nadie escapa. Es más, los resultados obtenidos no seleccionados no son fuerza física, son perfil y acciones internas, lo aplicado se diluye sin desaparecer de la realidad, tarde o temprano acusa y destruye al farsante.

Aflora la esencia de la apariencia desde la propia individualidad del que muerde la mano del que le dio de comer, refieren los que saben de esto.

La vida se repite en espirales, de persona a persona se descubre respira y reside en la parte más profunda del alma y va a los comportamientos equivocados hasta llegar a desconocerse por falta de valores; es sencillo en apariencia, complicado en esencia, porque perdura como verdad mientras nadie se atreva a señalar los yerros cometidos por el profano, va por la vida simulando permanentemente.

Los filósofos sostienen: la persona no llega a descubrirse por miedo, por carecer de moral ese espíritu interpreta mal, no sabe descifrar para los demás y solamente tiene inclinaciones sin fuerza ni personalidad definida. Los vínculos se establecen desde lo social sin crecimiento espiritual, sin independencia, se acepta sin responsabilidad y menos aún identidad aquello que no convence, aunque se aplaude por los otros, el protagonista queda sin construcción interna, carece de lo necesario para lograrlo.

Todo cambia, se transforma incesantemente, los sentimientos, los apegos se descubren nuevos horizontes; se decide y revelan comportamientos del otro sin el debido respeto. El despliegue de antivalores es fenomenal en el sistema político mexicano, por citar un ejemplo conocido en él no se trasciende no puede sustituirse sus caminos son variados e irreemplazables, su acto espiritual es deprimente, no traza solamente revela el interior de una insultante corrupción con muchos aprendices.

Admitir la indiferencia ante los diversos problemas los cuales no se comparten se viven es la costumbre, los ciudadanos actúan en vacío sin actuar renuncian a su libertad jurídica, económica y social esto paraliza en niveles sumamente preocupantes; es lo que se denomina como el más grande desplegado de hipocresía e indiferencia. Se llama a construir una nueva sociedad sin visión real de lo que se es con responsabilidades otorgadas que jamás se podrán cumplir y aquellos que lo hacen o al menos lo intentan con esmero e identidad son borrados, les estorban a las catervas al mazacote de limitados.

México es grandioso, influyente, ejemplar como país desafortunadamente a últimas fechas esa percepción mundial se ha descascarado por ello se requieren acciones extremas en estos tiempos de crisis, anteponer conveniencias personales a intereses colectivos, estar por encima de proyectos destructivos o “ratoneros” ser ciudadanos coherentes con carácter y fortaleza, de lo contrario en todos los escenarios locales, estatales y nacionales habrá más de lo mismo.

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