Imprimir Noticia

Abandonados, sin voz

vamos por partesPuerto Vallarta, Jal.- El enojo de la frustración electriza a todo lo que se tiene alrededor por la impotencia, sale de los adentros para provocar desdicha.

Estado emocional, o no, provoca abandono de los más sinceros sentimientos que hacen presa de aquellos ciudadanos que van por la vida sin esperanza y se convierten en presa inevitable de la frustración, los derrota a cada momento en el peor de los escenarios minados de actitudes viscerales.

Promesas incumplidas por todos lados labran destinos inciertos, pulverizan emociones sanas. Abandono familiar lamentable y persistente, asesinatos por doquier, feminicidios que aumentan dramáticamente, deserción escolar, se percibe un desafortunado clima de desconfianza en las instituciones públicas.

Casi derrotados y expulsados del paraíso descrito por la saliente administración peñista, los mexicanos no atinan a convencerse de cómo resiste nuestro país el peso de la mediocridad. De esos burócratas simuladores, barberos y rastreros que se han ganado las mejores posiciones de poder por sus inagotables sonrisas farsantes u complacientes; no soltar el hueso aunque ya no tenga nada de roerse.

Impacientes propósitos de alcanzar lo imposible: inteligencia y responsabilidad escondida para esos seres sesgados. Están en todos lados, dañan a las instituciones públicas y privadas, académicas o de gobierno, no les interesa y, en el peor de los casos, lo saben y persisten como enfermos mentales en su afán.

Arrinconados, vapuleados por su conciencia (si acaso la tuvieron alguna vez) se esconden para cuchichear a la orilla de la oficina, del aula o del espacio del jefe quien toma su parte de esa inmensa mediocridad, no se emancipa porque es parte del elenco despreciable que frena procesos o los convierte en procedimiento, por encima de las necesidades reales. Es un horizonte sin la minúscula alternativa de cambio o nuevo paradigma fundido en una visión retrógrada.

Hace unos días celebraron la “Revolución Mexicana”, esa que ha fundado su presencia a partir de un régimen engañoso y caduco, la que fue instaurada en favor de instituciones corporativas, políticas y privadas por encima de las verdaderas necesidades sociales; aplausos y vítores compusieron y cimentaron el recuerdo de lo que realmente no existió aunque ha servido para respaldar la mexicanidad de los pocos, mientras las mayorías se debaten en la pobreza más infame.

Hasta donde alcanza la vista reflexiva el Estado de Derecho se acopla a la política para servir a la sociedad, no para servirse de su desconocimiento de leyes o reglamentos, el poder está en la estructura de la regulación de la justicia los que tienen el poder se exceden al aplicarlo, prácticamente olvidaron el sentido de la teoría del Estado, valdría la pena releer a los maestros Marcos Kaplan o a José López Portillo.

México está por entrar al periodo acelerado denominado campañas electorales 2018; se iniciará en poco más de un mes un nuevo sueño, aunque en este los ciudadanos llegan mejor preparados, más conscientes para la construcción de alternativas; será difícil, habrá dificultades, pocas opciones muchas corrientes políticas, demasiadas voces, decisiones en puerta tocan con más fuerza que en 2012 se correrán las cortinas para controlar riesgos. Considero una enorme irresponsabilidad permanecer en silencio.

No será así, estoy seguro. Sacar a la mediocridad por decreto no valdrá la pena, es necesario hacerlo con palabras en mayúscula. La capacidad de los ciudadanos es más poderosa, lo hemos visto en la desgracia, la unión es cada día más sólida y persistente. Instituciones de gobierno y académicas tendrán una sacudida, los diagnósticos no fallan en la guía de nuevos horizontes en las regiones o en el país completo es lo recomendable. Lo contrario a esto va contra natura.

En estos momentos de definiciones no habrá vuelta, seguir de frente y aplastar a los mediocres disfrazados de inteligentes y estrategas será el objetivo. Fortalecer principios nacionales, sin cambio de fondo habrá que padecer por más tiempo a los limitados.

Notas Relacionadas

Comentarios

comentarios

Powered by Facebook Comments